NIÑOS DE/EN LA CALLE
La agudización de la pobreza en el mundo, el desequilibrio económico mundial y los deficientes esquemas de asistencia social provocan la desigualdad social y económica trae como consecuencia la
generación de grandes barrios miserables en las ciudades donde se agrupan miles de personas en condiciones infrahumanas. No pueden satisfacer de manera periódica sus necesidades básica
alimentación y vivienda, imposibilitadas de acceder a niveles de educación, salud, falta de preparación para ingresar al mercado laboral cada vez más competitivo, los hace estar ubicados en los
estratos más bajos de ingresos... Allí el hacinamiento, el paro, la falta de recursos... generan la violencia, el alcoholismo, la evasión mediante drogas y, finalmente, la ruptura del seno
familiar.
La permanencia en la calle comienza a convertirse en su modo de sobrevivencia, incluyendo la mendicidad, robo, prostitución, etc., acompañados de pérdida o ausencia de hábitos y límites,
adquiriendo conductas en conflicto con la norma social. Luchan por sobrevivir en las calles por esta desestructuración social, donde la falta de las figuras de referencia parentales hace que el
niño busque en la calle alternativas afectiva que no tiene en el hogar. Sustituyendo el núcleo familiar por grupos de pares que deambulan generalmente por zonas específicas.
Este fenómeno social de los niños y niñas de la calle está aumentando. Un porcentaje muy alto de niños y niñas ha abandonado la escuela con el fin de realizar trabajos para contribuir con el
sustento familiar. Expuestos a múltiples peligros, que van desde los accidentes de tránsito a la violencia, la prostitución y el uso de drogas.
Podemos diferenciar dos tipos:
- Las condiciones denigrantes que sufren los niños de la calle; muchos de ellos tienen algunos vínculos familiares Aunque sus hogares no son los mejores, y un lugar al cual regresar por la noche.
Son enviados a las calles para que ayuden a obtener lo que necesitan sus familias para vivir. pasando la mayor parte de sus vidas en las calles mendigando, vendiendo baratijas, vendiendo
periódicos, lavando coches, participando de la mendicidad organizada explotados por adultos que aprovechan las carencias y las situaciones de pobreza extrema de estos niños para complementar los
ingresos de sus familias. Son lo que conocemos como «niños en la calle». Están en la calle.
- Otros muchos han roto con todo vínculo familiar y hacen de la calle su modo de vida. los conocemos como niños DE la calle. Menores que viven en grupo con otros chicos, entorno a la figura de un
líder, y se apoyan en la prostitución y los pequeños hurtos para sobrevivir. Los que son «de la calle» viven allí día y noche. Estos han abandonado su hogar a causa de alguna mala situación, y
han hallado mejor aceptación y libertad por parte de otros niños de la calle. Muchos de los niños de la calle han sido víctimas en sus propios hogares del abuso físico, descuido, abuso sexual y
del rechazo. No tienen en el hogar la figura del padre, o han sido criados por un padrastro que no los quiere. Muchos de estos niños han sido obligados a trabajar en vez de ir a la escuela.
Por esto, han pasado la mayor parte de su tiempo en las calles y, con el tiempo, terminan permaneciendo allí.
Muchos son víctimas de abusos, llegando a ser asesinados en ocasiones La mayoría son adictos a las drogas, desde la heroína al pegamento común. Los inhalantes son una amplia gama de productos que
tienen en común que, al entrar en contacto con la atmósfera, liberan diversos compuestos químicos cuya inhalación altera de manera transitoria y reversible el funcionamiento de nuestro cerebro.
Son productos de uso doméstico o industrial, habituales en nuestra sociedad, como gasolina, pegamentos, pinturas, aerosoles...
Características que favorecen su consumo: Facilidad de adquisición, ya que se venden en establecimientos tan variados como discotecas, estancos, supermercados, talleres, etc. Bajo coste, lo que
facilita su compra por personas con escaso poder adquisitivo (como los niños y adolescentes). Venta autorizada, con pocas limitaciones legales y escaso cumplimiento de las que existen. Efectos
rápidos e intensos, tanto por las propias características del producto como por la vía de administración (inhalación por la nariz y/o boca, con una inmediata absorción por los pulmones).
La mayoría de sus usuarios se acercan a estas sustancias por razones tales como curiosidad, rasgo característico de la relación del adolescente con la realidad, integración grupal, es una manera
de formar parte de un grupo de iguales, presión de grupo, toda diferencia que amenace la uniformidad grupal es censurada si contradice conductas significativas para el grupo, búsqueda de
placer...
Para consumir sustancias volátiles se recurre a diversas alternativas: Impregnar un trapo o un pañuelo de gasolina o disolventes. Inhalar desde una bolsa sería la forma de experimentar con mayor
rapidez los efectos psicoactivos al verter la sustancia en un plástico o papel para inhalar los vapores introducienco en ella la cara y absorbiendo los gases a través de la mucosa nasal y oral
(este procedimiento se emplea especialmente por los inhaladores de pegamento), rociar con aerosoles directamente sobre la boca o nariz.
Efectos: La intoxicación por inhalantes es similar a la embriaguez producida por el alcohol, con síntomas tales como sensación de bienestar, habla confusa, visión borrosa, desorientación, torpeza
mental, somnolencia... Al igual que el alcohol se trata de sustancias depresoras del Sistema Nervioso Central que primero desinhiben al consumidor, para sumirle progresivamente en una depresión
general que puede dar lugar a sueño, estupor o coma.
Los principales síntomas fisiológicos derivados del consumo son irritación de la conjuntiva de los ojos y de las vías respiratorias superiores, lagrimeo, tos, gastritis, inhibición del apetito y
dolor de cabeza.
Riesgos de su consumo: El consumo crónico de estas drogas puede generar problemas de salud:
- Físicamente: Trastornos gastrointestinales (náuseas, vómitos, anorexia), trastornos renales y hepáticos. Arritmias. Alteraciones respiratorias (bronquitis crónica, edema pulmonar),
conjuntivitis crónica, muerte súbita por fallo cardíaco, quemaduras en la piel, problemas en la sangre, anemias plásticas o leucemia, muerte por aspiración de vómito, muerte por arritmias
ventriculares...
- Psicológicamente: Aparición de alucinaciones visuales irritabilidad, disminución de la concentración, deterioro del rendimiento escolar, absentismo escolar... A largo plazo pueden provocar
problemas mentales ya que destruyen las células del cerebro y otros tejidos orgánicos, pérdida prematura de su niñez y el detonante de muchas deficiencias neuronales o su muerte.
Viven permanentemente en la calle, en situación de alta vulnerabilidad, enfrentando el riesgo de ser explotados física, económica y sexualmente, llegando en ciertos casos a la pérdida de sus
vidas.. Son vulnerables por el riesgo y la violencia a la cual están expuestos.
Los niños de la calle son los miembros más vulnerables y menos protegidos por nuestra sociedad. Vive en las calles en grupos que forman con otros niños y niñas. Son conocidos como «niños y niñas
de la calle». Duermen en edificios abandonados, debajo de puentes, en portales, en parques públicos, en alcantarillas, en mercados.
Chicos que nacen y mueren en las calles a causa de la pobreza, el abandono, o la desestructuración familiar. Todos ellos demuestran una falta importante de afecto ante una sociedad que los
margina. Cuando un niño no tiene otra posibilidad que estar en la calle y deambular por la ciudad durante gran parte del día, cuando la referencia familiar es prácticamente nula y debe, además de
conseguir el sustento diario, dormir a veces en la vía pública, la calle no solamente se torna peligrosa para el niño, sino que pasa a constituir un atentado permanente contra todos sus
derechos.
Prisión, prostitución, esclavitud, violencia y muerte son los destinos más habituales que aguardan a los niños de la calle. La prostitución infantil sirve para sobrevivir o colaborar con la
economía familiar. El turismo sexual, por ejemplo, se ha convertido en una industria que mueve billones de dólares. Muchos de estos niños son asesinados o torturados a diario, y si no son
asesinados, vivirán los efectos de un daño físico y psicológico, poco menos que irreparable.
Los niños, niñas y jóvenes marginados tienen acceso limitado a la educación y las oportunidades y, con frecuencia, terminan trabajando o viviendo en las calles. La prostitución, la mendicidad, el
robo y el consumo de drogas forma parte de su vida cotidiana. No asisten a la escuela o lo hacen muy irregularmente.
La existencia masiva de niños y niñas de la calle no hace sino poner de manifiesto la apatía e incapacidad de los políticos para gestionar conflictos. La Convención de Naciones Unidas sobre
Derechos del Niño, ratificada por todos los países excepto dos casos lamentables (Estados Unidos y Somalia) recoge en su artículo 39 que «los estados partes adoptarán todas las medidas apropiadas
para promover la recuperación física, psicológica y la reintegración social de todo niños víctima de cualquier forma de abandono, explotación o abuso; tortura u otra forma de tratos o penas
crueles, inhumanos o degradantes; o conflictos armados. Esa recuperación y reintegración se llevará a cabo en un ambiente que fomente la salud, el respeto de sí mismo y la dignidad del
niño».
J. Valverde (VALVERDE, J. 1985: El proceso de inadaptación social en el adolescente. Madrid: Universidad Complutense, Facultad de Psicología. Tesis Doctoral) realiza la siguiente caracterización
del niño de un medio social desfavorecido:
- Aspectos cognoscitivos:
- Existen muchas diferencias en tareas abstractas, culturales-verbales y tipo de lenguaje.
- Distinta motivación para conseguir metas, en función de las experiencias de éxito de los padres y de los modelos cercanos de aprendizaje;
- Se centran más en lo inmediato y concreto, con menor visión de futuro, manifiestan mayor impulsividad frente a la reflexividad.
- Rasgos de personalidad: Predomina la ansiedad, búsqueda de seguridad, escaso autocontrol, fácil expresión de la violencia y agresividad física, intereses prácticos, formas de comunicación no
verbal bien desarrolladas, como los gestos, mayor expresividad en las situaciones informales espontáneas, mayor rendimiento en los aprendizajes a través de la experiencia y la acción...
El educador para trabajar en la calle necesita:
- Tener la capacidad de entender los valores, los actos y los modos de vida de esta población.
- El trabajo de calle se da como mandato de ayudar a los jóvenes que lo requieren. Uno de los elementos que caracterizan, lo mejor del trabajo de calle, es el hecho de que los jóvenes están
libres de aceptar o no la relación con el educador.
- Priorizar las relaciones igualitarias entre el niño/joven de la calle y el adulto. Crear un ambiente de confianza, siendo auténtico. El lazo de confianza, se desarrolla entre los dos es
importante. La confianza implica aceptar la diferencia, la voluntad de conocerse.
- Tener formación para intervenir en problemáticas diversas (intervención familiar y de crisis, prevención en drogas, prostitución, etc.).
- El educador debe planificar acciones para plantear en función de las necesidades identificadas en el joven para responder a ellas.
- Para tener una buena calidad de intervención, el educador siempre debe tener una posición neutral y en ningún caso, hacer acto de exclusión y/o de rechazo hacia uno de ellos.
- Orientar los jóvenes hacia los recursos apropiados.
- Intervenir de una manera profesional, pero respetando las relaciones humanas.
- Tener habilidades para la escucha activa.
- Garantizar la confidencialidad de las informaciones recolectadas.
- Intervenir en situaciones de emergencia. Responder a los adolescentes en situaciones de crisis.
- Respetar los valores, las actitudes y los comportamientos del joven (respetar no quiere decir estar de acuerdo con estas decisiones).
- Promover la reintegración a la sociedad de los niños y jóvenes que viven en situación de calle, y proteger a los menores desamparados.
- Impulsar la integración social de las personas con discapacidad y su incorporación a la vida productiva, a partir de sus capacidades potenciales.
- Fortalecer el desarrollo de sus habilidades cognoscitivas, emocionales y físicas.
- Atender a las familias en situación vulnerable en los aspectos de nutrición, alimentación, educación, salud y capacitación para impulsar su autodesarrollo.
- Prevención y sensibilización en las diferentes problemáticas.
|
|
| Curso a distancia toda España y Latinoamerica: EDUCADOR-A DE CALLE |
Matricula: oferta 100 euros (+ envio+4%iva)
Diploma
acreditativo.
FICHA DE MATRICULA para cualquier curso

Curso a distancia toda España y Latinoamerica: EXPERTO EN
EDUCACION DE CALLE

ANIMACION,
SERVICIOS EDUCATIVOS Y TIEMPO LIBRE
